viernes, 8 de enero de 2010

Olvidate


Vete, olvídate

¿Como me tocas estando lejos?

El aroma de tus mentiras aun se siente

Los caminos enmarañados que recorrimos

Siguen polvorientos, cansados de que los anden.

Vete, déjame.

¿Cómo hablas aun sin palabras?

Tu mirada en lo absurdo de un pilar

De un cuadro, en los colores de las calles

Tu ausencia pesa más que tu estancia cuando no te dejo ir.

Quédate háblame

¿Cómo matarte y enterrarte?

Como manejar la bicicleta y la mirada vacilante

Los parpados suaves en el objeto de la piel

Lo marchito deja de ser estático el bullicio de las hojas al caer

Piérdete, márchate.

¿Cómo olvidarte para volver a encontrarte?

El cuerpo sin vida de la sed

Las manos vacías de una rata en el exilio

El duelo amargo de las velas que se consumen

Mírate, olvídate.

miércoles, 6 de enero de 2010


Una caminata serena de una ciudad a otra,el tiempo suspendido observando el mar, el museo sobre las ruedas del ferrocarril y las miles de historias tras los rayados que se esconden a las miradas inquisidoras del espacio publico, el viento y el extrañarte para tener una conversacion un tanto existencialista,un barco anclado en medio de la nada me recuerda a mi misma, parada al borde del abismo, un mirador frente a una casa gigante que me recuerda al mio Cid me insita a saltar al vacio a sumergirme en las aguas de un mar que sabe todas las historias del puero que entreteje los hilos de la coherencia, sitios abandonados que parecen gritar el jazz que alguna ves se oia ahi, avanzar mirar que no soy la unica que se nutre de esos paseos sin destino,ni acierto, pensar en lo efimero, en lo pasajero, en recuerdos que nos agobian y nos mantienen supendidos, pensar en los amores que nunca tuve,porque aquel sentimiento escapa a mis posibilidades, pensar que todo a sido un juego gris,entre negro y blanco,el cielo que pierde su limite, los abrazos que ahora necesito y no estan, las muchas posibilidades que deje atras y las circunstancias que me arrastraron hasta aca, hasta este dia, hasta estos tiempos.
Suelo preguntarme aquello que es inpreguntable suelo vivir afligida y en momentos de crisis y solo hasta ahora me doy cuenta de que la vida me insita a ello y ello a escribir y que en el escribir cobro vida, saco la voz y soy mas yo, de lo que soy tangiblemente, no sirvo para llorar, no sirvo para reir ,ni para enamorarme, sirvo para contar todo aquello a traves de mis palabras, suelo enamorarme no deotra persona, sino de sus letras de sus pensamientos y por sobre todo necesito admirar, de todas las personas que se han cruzado en mi camino,solo una cumplio todo ello, pero el amor es mas que el gusto por la intelectualidad de alguien, aunque yo no logre separar las dimensiones, no logro ver la diferencia entre lo real y lo imaginario, entre la historia y la literatura, entre tus ojos y los mios,creoq ue mirabamos por la misma ventana, es por ello que el destello de el encuentro entre nuestras pupilas nunca se realizaria, mirabamos paralelamente,no entiendo como uno se convierte en esto, no entiendo como uno se transforma en un ser calculador, frio y a ratos cruel, no comprendo.....

La bicicleta


La bicicleta

Hoy la bicicleta en su delantera el espejo de los ojos marchitos de quien reconoce asqueado el miedo de ver sus parpados mas suaves en un objeto que en su piel, ahi los deseos de quien quisiera sentir el roce del podrido gesto de despecho frente a la funebre indiferencia del mundo marchito que permanece estatico, silenciosos los mares en medio del bullicio de las hojas de los arboles que sobre ellos crecen, el mundo bebe el cáliz de mis labios envenenados, el cuadro que porta la foto de mi vida y los años enajenados que van retrocediendo, pajaritas de papel se posan sobre los lechos de los amantes que hayan intimidad en el cesped del parque, el vaso trizado cortando las ganas esparce un par de gritos con pudor y miedo, quien no ve bajo el retrete el aroma sueve de la pasion entre el cuerpo sin vida de la sed y las manos vacias de una rata en el exicilio, el cielo reconstrido a mis ansias, mi ser sacado del mundo, sino me puedo ver, si no existo, se toman las cabritas y observa que desde la ventana un cine, desde la escalera un cine, el duelo amargo de las velas que se consumen tras la cita que no ha llegado, las manos azules de quien se levanta temprano, toma la bicicleta y se dirige a lanzarse desde un peñasco al mar, no sin antes poner sobre la delantera del aparato de dos ruedas un espejo para que el mundo se mire a sí y comprenda que no existe solo en el, sino tambien en la vision de los critales y en la mente de quien salta al mar producto del encuentro con la simplicidad.